Defender la profesión

Dr. Sergi Boada
Presidente del Colegio Oficial de Médicos de Tarragona. Articulo de opinión publicado en el Diari de Tarragona el 19 de junio de 2026.

La jornada de movilización de los médicos de esta semana ha vuelto a poner sobre la mesa un debate recurrente: qué papel corresponde a los sindicatos y qué papel corresponde a los colegios profesionales.

La respuesta es sencilla: los sindicatos negocian condiciones laborales y convocan movilizaciones. Los colegios profesionales representamos a la profesión ante la sociedad y las instituciones, defendemos el ejercicio profesional, la calidad asistencial, la deontología y las condiciones necesarias para que la medicina pueda ejercerse con dignidad.

Son funciones diferentes. Pero eso no significa objetivos diferentes.

Por eso nadie debería tener ninguna duda sobre el posicionamiento del Colegio Oficial de Médicos de Tarragona ante las reivindicaciones actuales de la profesión.

Hace años que defendemos la necesidad de un Estatuto propio del médico que reconozca las singularidades de una profesión que asume niveles de responsabilidad, exigencia formativa e impacto social difíciles de comparar con cualquier otro ámbito laboral.

Hace años que reclamamos un reconocimiento profesional coherente con esta realidad, reforzando el liderazgo clínico de los médicos dentro del sistema sanitario y garantizando que las decisiones asistenciales sigan estando guiadas por el conocimiento y la responsabilidad profesional.

Y hace años que advertimos de que el modelo actual de guardias necesita una profunda revisión.

No porque las guardias de 24 horas deban desaparecer de forma indiscriminada. En muchos ámbitos siguen siendo necesarias y perfectamente compatibles con una asistencia de calidad. Pero es evidente que la realidad asistencial ha cambiado y que no podemos seguir tratando de la misma manera actividades discontinuas y dispositivos en los que la actividad es continuada durante toda la noche. La revisión de las guardias, su reconocimiento profesional, su retribución y su cotización forman parte de un debate que ya no puede aplazarse.

Estas reivindicaciones no son solo laborales. Son también reivindicaciones de calidad asistencial.

Porque no habrá una sanidad fuerte sin profesionales respetados. No habrá una asistencia excelente si seguimos normalizando la sobrecarga. Y no habrá futuro para el sistema si sus profesionales dejan de sentirse escuchados.

Los sindicatos seguirán defendiendo estas demandas desde el terreno de la negociación laboral.

Los colegios profesionales seguiremos haciéndolo desde la representación institucional de la profesión.

Terrenos diferentes, pero objetivos compartidos.

Y en esto, el Colegio Oficial de Médicos de Tarragona nunca ha tenido dudas.

Ni las tiene ahora.

I fa anys que advertim que el model actual de guàrdies necessita una profunda revisió.

No perquè les guàrdies de 24 hores hagin de desaparèixer de manera indiscriminada. En molts àmbits continuen sent necessàries i perfectament compatibles amb una assistència de qualitat. Però és evident que la realitat assistencial ha canviat i que no podem continuar tractant de la mateixa manera activitats discontínues i dispositius on l’activitat és continuada durant tota la nit. La revisió de les guàrdies, el seu reconeixement professional, la seva retribució i la seva cotització formen part d’un debat que ja no es pot ajornar.

Aquestes reivindicacions no són només laborals. Són també reivindicacions de qualitat assistencial.

Perquè no hi haurà una sanitat forta sense professionals respectats. No hi haurà una assistència excel·lent si continuem normalitzant la sobrecàrrega. I no hi haurà futur per al sistema si els seus professionals deixen de sentir-se escoltats.

Els sindicats continuaran defensant aquestes demandes des del terreny de la negociació laboral.

Els col·legis professionals continuarem fent-ho des de la representació institucional de la professió.

Terrenys diferents però objectius compartits.

I en això, el Col·legi de Metges de Tarragona no ha tingut mai dubtes.

Ni els té ara.