Durante 2025, la provincia de Tarragona registró 203 agresiones a profesionales médicos, un 21,5 % más que en 2024, cuando se notificaron 167. El aumento confirma que el problema persiste y vuelve a crecer tras un año de descenso, aunque la cifra todavía se sitúa por debajo de las 215 agresiones registradas en 2023.
Las médicas continúan siendo el colectivo más afectado. El 71 % de las agresiones registradas en 2025 recayeron en mujeres, con 145 casos, mientras que 58 afectaron a médicos. Esta situación confirma la mayor exposición del colectivo femenino a este tipo de violencia en el ejercicio de la profesión.
Según el presidente del Colegio Oficial de Médicos de Tarragona, el Dr. Sergi Boada, “estos datos evidencian que la violencia contra los profesionales sanitarios sigue siendo una problemática preocupante”, y recuerda que “no estamos hablando solo de cifras, sino de profesionales que sufren situaciones de violencia mientras ejercen su trabajo”.
La atención primaria continúa siendo el ámbito más afectado, con 104 agresiones, seguida de los servicios de urgencias, que registraron 56 (entre hospitalarias y extrahospitalarias). Los hospitales registraron 34 casos, mientras que otros dispositivos asistenciales, como centros sociosanitarios o residencias, notificaron 9.
Según el secretario del COMT, el Dr. Manuel Carasol, “muchas de estas situaciones se producen en el propio acto asistencial, cuando existe un desacuerdo entre lo que el paciente espera y la valoración clínica del médico”, lo que evidencia la tensión existente en la relación asistencial.
Las agresiones verbales y psicológicas continúan siendo las más frecuentes. Durante 2025 se registraron 108 amenazas o coacciones y 83 insultos o vejaciones, mientras que 8 agresiones fueron físicas. Además, 97 profesionales sufrieron afectaciones psicológicas derivadas de la agresión.

«Las mujeres y la atención primaria continúan siendo los colectivos más afectados por las agresiones a médicos en Tarragona»
En la mayoría de los casos, el agresor fue el propio paciente, aunque también destaca el papel de los acompañantes, implicados en 48 agresiones. El perfil más habitual del agresor sigue siendo el de una persona de entre 40 y 60 años, y la mayoría de los incidentes se producen durante visitas programadas, con 116 casos, frente a los 53 registrados en visitas no programadas.
Los principales motivos de las agresiones continúan siendo las discrepancias con la atención médica, con 86 casos registrados, seguidas de los conflictos relacionados con informes médicos que no coinciden con las expectativas del paciente (34 casos), el tiempo de espera para ser atendido (20 casos) o las discrepancias con bajas médicas (9 casos).
Según el presidente del Colegio Oficial de Médicos de Tarragona, el Dr. Sergi Boada, “estos datos evidencian que la violencia contra los profesionales sanitarios sigue siendo una problemática preocupante”.
El presidente remarca que “detrás de cada agresión hay un profesional sanitario que ha sufrido una situación de violencia mientras ejercía su trabajo” e insiste en la necesidad de seguir visibilizando esta realidad.
Cabe tener en cuenta, sin embargo, que este volumen de casos no responde a una mayor incidencia que en otros territorios, sino al hecho de que Tarragona dispone de un sistema de registro y una red de proveedores especialmente activos en la notificación, lo que permite aflorar una realidad a menudo infrarregistrada.
Infradenuncia: el gran reto
A pesar del número de agresiones registradas, las denuncias continúan siendo muy escasas. Durante 2025, solo 6 casos se denunciaron ante los Mossos d’Esquadra y únicamente 3 llegaron a los juzgados, una situación muy similar a la de años anteriores.
Según el secretario del COMT, el Dr. Manuel Carasol, esta infradenuncia continúa siendo uno de los principales obstáculos para combatir el problema. “Sin denuncia no hay problema, y sin problema no hay solución. La agresión no denunciada queda impune”, advierte.
El COMT continúa siendo uno de los colegios del Estado que recoge más agresiones notificadas, un hecho que contribuye a visibilizar una realidad que a menudo queda infrarregistrada.
Durante el último año, la web del Colegio registró unas 110 visitas al botón de denuncia, y los servicios jurídicos de la institución ofrecieron asesoramiento y seguimiento a los profesionales afectados, incluyendo apoyo psicológico y acompañamiento durante todo el proceso.
Cada vez más proveedores sanitarios colaboran en la notificación de los casos y en la promoción de la denuncia dentro de los centros. Según el Colegio, las agresiones a los profesionales sanitarios están influidas tanto por factores relacionados con los pacientes —como la frustración o las expectativas sobre la atención médica— como por factores estructurales del sistema sanitario, como la falta de recursos o los tiempos de espera.
Para hacer frente a esta situación, el COMT defiende reforzar la comunicación entre médicos y pacientes, fomentar una mayor educación sanitaria y potenciar canales adecuados para expresar quejas sin recurrir a la violencia.
La lucha contra las agresiones a los profesionales sanitarios debe seguir siendo una prioridad colectiva, con mayor apoyo institucional, más denuncias y mayor concienciación social para garantizar un entorno seguro para el ejercicio de la medicina.
Solo 6 de las 203 agresiones registradas en 2025 se denunciaron ante los Mossos y únicamente 3 llegaron a los juzgados.