El Col·legi de Metges de Tarragona lamenta profundament la seva mort. La Junta de Govern del COMT vol transmetre el seu condol als familiars i amics.

El doctor Ángel Caballero Marcos nació el 9 de septiembre de 1933 en Palencia, pero bien pudo haberlo hecho en cualquier otro punto de la geografía española, pues su padre era funcionario del Estado y recorrió diferentes destinos, muchos de ellos en Andalucía, donde Ángel creció y cursó la Primaria y el Bachillerato, entre Málaga y Granada.

A la hora de elegir profesión, pesó mucho la opinión de su madre, que tuvo tres hijos y quería que entre ellos hubiera un abogado y un médico. Y a Ángel, que fue el segundo en elegir, le tocó ser médico. Reconocía que esta llegada fortuita al ejercicio de la Medicina le había permitido disfrutar de una vida profesional plena y satisfactoria. Si bien comenzó los estudios de Medicina en Andalucía, la jubilación de su padre en Valencia le llevó a cursar allí la especialidad de Obstetricia y Ginecología, como miembro del equipo del prestigioso catedrático D. Francisco Bonilla, a quien admiró siempre profundamente.   

Y eligió como destino Tortosa porque, fuera de Valencia, era un lugar cercano a casa. En aquellos años, mediados de los sesenta (1963-1964), en Tortosa no había muchas casas disponibles para la gente que llegaba de fuera, por lo que durante un tiempo vivió en el hotel Siboni, donde se alojaban también otros funcionarios y profesionales, como médicos, abogados, notarios, registradores de la propiedad… Allí conoció a la catedrática de Historia Encarna Maestro, que también llegó a Tortosa procedente de Valencia para estar cerca de casa. Se enamoraron y se casaron, y fruto de esta unión nació Rocío, única hija del matrimonio.

Ángel ejerció su profesión en la Clínica Tortosina, en la Clínica Sabaté, en el Hospital de Jesús, en mutuas, ambulatorio, en la consulta privada que tenía en la céntrica calle Cervantes y en la Beneficencia y ayudó a nacer a muchísimos niños de todo el territorio. Atendió a las mujeres de los círculos sociales más relevantes, así como a las mujeres más humildes y de los colectivos más desfavorecidos, siempre con la misma profesionalidad y cariño, convirtiéndose en una figura muy popular en la región. Avanzado a su época en la visión de la mujer, de su sexualidad y de la maternidad, su forma de pensar abrió las mentes y supuso un apoyo firme para muchas mujeres. Entregado a su trabajo y a sus pacientes, no salía nunca de vacaciones -lo haría ya de mayor, con su mujer y su hija-. ¿Cómo se iba a ir, decía, si había mujeres a punto de dar a luz que le necesitaban?

Fuera del trabajo, su hobby era el flamenco, un arte del que era un gran entendido y que compartía en las reuniones con los amigos. La muerte de Encarna, su compañera de vida y a la que quería muchísimo, le sumió en un estado de tristeza y le hizo sentirse solo, pese a compartir la vivienda con su hija, su yerno y sus dos nietos, un chico y una chica que son gemelos.

Lúcido, educado y con ese sentido del humor que le era tan característico hasta el último momento, su fallecimiento, el 14 de febrero de 2025, a los 91 años de edad, ha dejado una enorme sensación de vacío entre su familia y en la ciudad de Tortosa, donde era muy conocido y apreciado.

Envieu el vostre condol a la família

Per facilitar totes aquelles iniciatives encaminades a fer arribar els sentiments i expressions de de condol a familiars i amics de les persones que ens han deixat. A través d'aquesta pàgina podeu fer arribar els vostres missatges als seus familiars.